Unas liberadoras palabras sobre el perdón

Unas palabras sobre el perdón
Por Sharon M Koenig
Autora de Los Ciclos del Alma

Nadie en esta tierra está libre de falta.   Mientras caminemos en este planeta estaremos propensos a este mal da faltar y errar, pero cuando caminas con Dios la conciencia y la incomodidad interna te hace ver más pronto lo que hay que soltar, disculpar, entregar, modificar. La culpa es la peor falta de todas, porque es una agresión hacia nosotros mismos o hacia otros, pensando que Dios castiga. No existe peor castigador que una mente sin control. Aunque existe la consecuencia, y la causa y el efecto; la justicia Divina es incomprensible para nosotros. Dios es sabio, no rencoroso. Cómo decía el Fray Ignacio Larrañaga: “Si entendiéramos, no tendríamos la necesidad de perdonar.

Nada tenemos que ver con la justicia, no hay revancha , sólo Dios coloca las cosas en orden y sólo a Su tiempo.”

Perdonar NO quiere decir que no vas a sentir tristeza, que no te vas a defender, que no vas a hacer lo posible por protegerte, lo harías de un perro furioso.  Lo importante es no resistir lo que sientes, no juzgarlo, no perpetuarlo , lo cual convierte la tristeza de un sentimiento a  un sufrimiento. Perdonar tampoco es rebajarte, ni justificar al agresor, ni humillarte, ni olvidar o dar otra oportunidad (no siempre es lo mejor sin recurrir a ayuda, como en el caso patológico de un golpeador), ni borrar lo sucedido. Perdonar más bien es dejar ir la necesidad de venganza, dejar ir el dolor que causa la memoria, dejar ir el rencor, la culpa, el “yo me lo busqué”, el ” cómo pude ser tan tonto”, el repetir la falta en la mente mil veces al día, dejar ir la generalización “todos son iguales no se puede confiar”, el contarle a los demás y ser la víctima perpetua. La falta ocurre una sola vez, pero mil por segundo en nuestra mente, no una bala sino una ametralladora de dolor,  si cada vez que la recordamos, nos vuelve a doler, entonces tenemos que hacer como decía Jesús , perdonar 7 veces 7. Poco podemos hacer por nosotros mismos en esto del perdón, sólo usar la voluntad para elegir salir de la rueda del dolor, y la manera más fácil es recurrir a Dios al entregarle la falta y la persona.

“Mi Dios te entrego y te permito intervenir totalmente , muéstrame la verdad de esta situación y libérame del dolor del recuerdo.Purifica mi corazón y hazme entender que esta situación es la excepción y no la norma de las cosas.”   Amén Aunque no lo sientas en tu corazón , di a Dios “Estoy dispuesto a perdonar.” Lo que para Dios es más que suficiente para comenzar la sanación.

 

Sharon M Koenig 

No hay invierno que pueda resistirse a una nueva primavera

No hay invierno que pueda resistirse a una nueva primavera…
Sharon M Koenig

..a menos que vivas en un glacial. Ha sido un largo invierno en Nueva York, con unas 5 tormentas de nieve, el tema de conversación de todos los neoyorquinos es el mismo : ¿ Cuándo va a llegar la primavera? Aunque formalmente se declaró la primavera , ni rastro de ella, todo seguía estéril , sin hojas, lluvioso, frío. Pero hace unos pocos días manejaba mi auto por donde siempre estaba el paisaje de árboles secos sin hojas, cuando de pronto…¡Sorpresa! Flores, por doquier, bellos árboles florecidos, grama verde, pajaritos cantando, árboles forrados de hojas. ¿Cuándo salieron todas estas flores? Les juro que justo ayer no estaban,  me decía.

Parece ser que salieran de la noche a la mañana, pero no, las semillas de las flores llevaban todo el invierno trabajando, incubando nueva belleza.

Unos días antes de la llegada :  lluvia torrencial,  y es que a veces la peor lluvia es la que precisamente anuncia la venida de las flores.

La vida es igual, queremos algo, no pasa nada. Le pedimos a Dios y sólo llega una “lluvia torrencial” y más problemas, luego sólo  silencio, hasta que un día Dios finalmente nos sorprende con el esperado jardín lleno de flores; no estaban dormidas, Dios no estaba en silencio, se estaban incubando.
Las cosas llegan cuando llegan, cuando dejas de esperarlas, cuando te dedicas a vivir en vez de resistir y ansiar, entonces la vida un día te sorprende. La primavera siempre regresa. La vida no es espera , es vida, es el entretanto, es todo. No hay inviernos , hay primaveras en gestación.

Dios siempre te responde, porque siempre está trabajando para ti…

Les comparto esta corta película desde mi jardín

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¿Dónde está la paz?

La paz no está  …

 

… en cuánto evades, sino en cuánto te arriesgas a vivir

… en cuánto te resignas, sino en cuánto estás dispuesto a soltar

… en cuánto te proteges, sino en cuánto te arriesgas a sentir

… en cuánto tienes, sino en cuánto te atreves a soltar

… en cuánto necesitas, sino en cuánto estás dispuesto a dar

… en cuánto te resistes, sino en cuánto estás dispuesto a aceptar

… en cuánto pasado tienes, sino en cuánto de tu presente vives realmente

… en cuánto controlas, sino en cuánto te atreves a entregar

… en cúanto oras, sino en cúanto estás dispuesto a permitirle ayudarte

Sharon M Koenig

 

Maestría sobre las emociones

 

La maestría sobre las emociones

Sharon M Koenig

Reflexiones sobre las lecciones de Los Ciclos del Alma, libro 1 y (2 en edición) 

La vida es inestable de por sí. Sólo Dios y Su presencia son estables y hasta ella misma (la experiencia de Su presencia) vacila debido a nuestras propias dudas.

No podemos dejarnos ir por los sentimientos, las emociones y los humores; tal como el mar que nunca está de la misma manera, vienen y van, inclusive aunque hayamos orado. Por eso se necesita el compromiso con nuestra verdad. A veces oramos y nos sentimos en el cielo, a veces no oramos y nos sentimos en el suelo, a veces sin embargo todo lo contrario sucede y nos preguntamos ¿Si he orado y soy fiel a ti, por qué me siento tan mal?  Esto le pasó a San Agustín  y también a Santa Teresa . Hay días, hay mañanas y hay noches… Luego todo pasa como la niebla que se levanta. Las oscilaciones son normales, es un mundo impernanente, nada es seguro ni estable, sólo Dios. No seas tan duro contigo mismo. No se puede pelear la marea. Lo importante es saber que quién observa , el TÚ VERDADERO, siempre está estable mirando detrás del velo del YO. El velo es también conocido como el ego. Es el encanto que nos hace olvidar que somos todos parte de Dios;  digo parte de Dios, no Dios mismo. Si piensas que eres Dios, pensarás que no necesitarás de Él  e igual es una trampa. Eres una gota que nada en Su mar, pero que sola se seca.

“Mi Dios sé que  soy más que estas emociones,  soy más que un cuerpo que siente, soy el que junto  a Ti  puede ver a través de estos ojos , un alma que no se puede  afectar por lo que ocurre en el exterior. Mi alma es eterna, porque es parte de Ti”

 

 

 

La aceptación es el resultado de poder ver en la oscuridad

 

Por Sharon M Koenig

La aceptación realmente es la clave de la liberación . Aceptar no es resignarse, todo lo contrario. ¿Cómo arreglar lo que ni siquiera podemos ver? Aceptar nuestros sentimientos, nuestras emociones, aceptar la situación en que nos encontramos totalmente con el regalo de la sabiduría de verla . Aceptar es ver las cosas como son, la negación es no querer ver, o ni siquiera poder ver. La negación es el arma principal del ego, mientras que la aceptación de lo que sea que estés viviendo es el golpe mortal al ego y el primer paso hacia la libertad.

La invitación más valiente es:  Dios te permito, te cedo el permiso (el libre albedrío) para que tomes control y dirijas junto a mi todas las áreas de mi vida, especialmente las que no quiero cederte, porque son esas precisamente  las que más miedo tengo de soltar y las que más dolor y sufrimiento me causan.

La luz comienza a brillar cuando aceptamos que solos no podemos caminar con el quinqué que se apaga y se agota , necesitamos la antorcha y el faro inagotable de nuestro Dios para iluminar nuestro eterno camino con Su sabiduría .